miércoles, 12 de febrero de 2014

La cripta de la Santísima Trinidad

Indudablemente el que más o el que menos sabrá bien desde hace mucho tiempo, o bien desde hace poco, que la Santísima Trinidad cuenta con una cripta que arranca en la mitad hacia la cabecera del templo y en la que encontramos unas interesantes bóvedas de arista sobre pilares enlucidas y que cuenta con algunos detalles hechos a fuego cuando este lugar se usaba como refugio en la guerra civil.

Un espacio hasta hace poco, que no era visitado y que ahora gracias a la restauración del edificio podemos tener acceso de forma relativamente fácil.


El respiradero a la calle

La sombra trinitaria

A fuego, yo diría que es un cura...

Uno de sus huecos

Un escalón de entrada

lunes, 10 de febrero de 2014

Una foto de Baeza...

Pocas son las veces que en el transcurso de mi visita guiada, tengo tiempo para captar los millones de bellos rincones de esta provincia de Jaén. Una de esas veces realicé una foto que encajaría perfectamente en la definición de instantánea  en un sentido literal y que ha sido del agrado de mucha gente, ya que a día de hoy son más de 200 me gusta los que ha recibido desde que la publiqué en la página DESDE EL TERRAO en Facebook y bueno, son muchas las satisfacciones que en estos días me ha dado haber visto que ha sido valorada de tantas personas.

Es por eso  que he decidido publicarla en este blog, en el que escribo con mayor o menor asiduidad por mi trabajo, y para que quede constancia que este espacio propiedad de un enamorado de la provincia de Jaén y de sus rincones siempre habrá tiempo para captar la belleza de rincones como este de la Catedral de Baeza al atardecer. Gracias de todo corazón y disfrutadla…


Os dejo el enlace por si queréis ver tanto la foto como la página FOTO y FANPAGE

lunes, 4 de noviembre de 2013

Rebrota la maleza en el campanario de la Trinidad

La popularidad de las obras, poco respaldada por el resultado, y que desde estas lineas defendimos porque garantizaba la duración del monumento, se ha visto recientemente afectada por estas imágenes en las que las matas de maleza han vuelto a rebrotar. 


Posiblemente podamos escudarnos una vez más en que el presupuesto era tan escaso que era de esperar, o que no somos expertos para hacer una crítica a la restauración, lo más científica posible, pero la sensación que el resultado a la vista tiene es que no se ha eliminado la maleza y segundo que una parte del gasto orientada a prevenir las palomas ha sido en balde invertida porque por desgracia no ha conseguido prevenir este agente destructivo.


No voy a entrar en criticar al restaurador, ni al arquitecto, ni a nadie, pero creo que habrá que pedir responsabilidades porque esta restauración con su aparatoso andamio da la sensación que ha servido solo para que en un tiempo, temo que escaso, volvamos a tener que restaurarla y en este sentido el dinero del mezquino hará dos veces el camino, y que los responsables del patrimonio se den cuenta que el presupuesto más bajo aunque atractivo puede ser una trampa, para que la eficiencia del trabajo sea negativa.



viernes, 4 de octubre de 2013

No confundamos los monumentos

Cuando a veces estoy en el local, en momentos de tranquilidad (de los pocos que tengo), escucho a la gente fijarse en las imágenes que tenemos puestas en nuestros carteles; los comentarios son de lo más variopintos y sobre todo me hacen gracia los que comparan la imagen del Palacio Vela de los Cobos con la del Palacio de los Condes de Guadiana, un error perfectamente comprensible. Lo que me preocupa es la gente de aquí cuando ve el panel, en el que aparece una magnífica imagen del Palacio Vela de los Cobos, mostrando su esquina y edificio a veces exclama "eso es las carmelitas, que ahora lo han convertido en un hotel de cinco estrellas". Esto me hace pensar algo: Si escucho esto las pocas veces que no estoy haciendo nada, esa idea debe de ser muy extendida, espero que sea fruto del azar y no una muestra del pensamiento general. 

Los turistas vienen aquí a conocer o a ver nuestro patrimonio y obviamente lo hace porque en su mayoría no conoce el sitio y es normal que cometa fallos por desconocimiento. Nosotros no tenemos la obligación de conocer al cien por cien nuestro patrimonio, pero en el caso de esos dos monumentos que son importantísimos y que además con mucha frecuencia solemos merodear, me parece que hay que ponerle solución y es por ello que debo apuntar unas breves pinceladas sobre cada uno.


Bajando desde la Plaza de Andalucía el primer edificio que encontramos es justamente el del Palacio de los Condes de Guadiana, una de las esquinas más espectaculares del mundo sin duda. El Palacio construído en el siglo XVII tiene una torre del XVIII de estilo neoclásico con balcones en cada una de sus plantas en la esquina que se muestra en la calle Real. Ese balcón es muy típico de las construcciones de Vandelvira, pero lo cierto es que por cronología es imposible que sea del manchego y la gente en Úbeda lo conocemos, con el nombre de las Carmelitas, porque fue sede de un colegio femenino dirigido por esta orden.

Según algunos estudiosos el palacio copia los modelos del edificio monumental que inmediatamente después tenemos al terminar la Calle Real y comenzar la Calle Juan Montilla, el Palacio Vela de los Cobos, que recibe su nombre del regidor de Úbeda, general de la caballería de Felipe II y sobrino-nieto de Francisco de los Cobos, don Francisco Vela de los Cobos. El edificio, que es puramente renacentista, fue diseñado por Andrés de Vandelvira como muestran sus contratos y que fue construido a mediados del siglo XVI. La gente de Úbeda lo llama la casa de los Sabater o el Palacio de Natalio Ribas, por su actual propietario y la esquina aunque no tan recargada es de la misma tipología que el anterior. 


Ambos casos son elementos destacados y es visible solo cuando volvemos nuestra vista atrás bajando por la Calle Real hacia el ayuntamiento o volviendo de este en dirección a la Plaza de Andalucía. Quizás en el caso de los Condes de Guadiana sea más espectacular primero por la altura, segundo porque la calle donde se encuentra favorece esa grandiosidad siendo el indiscutible protagonista de la misma, mientras que el palacio Vela de los Cobos de menor altura está situado en una esquina de la Plaza del Ayuntamiento lo cual hace que quede más integrado con el conjunto y destaque más por el dorado de su piedra que por la singularidad de sus elementos arquitectónicos, todo ello siempre con una primera vista.

El Palacio de los Condes está actualmente en reforma (y lo que le quede), para adecuarse como un hotel de cinco estrellas que será el primero de la provincia, su interior no es visitable en la actualidad, mientras que el Palacio Vela de los Cobos es un palacio habitado que abre sus puertas para dar a conocer la impresionante colección de obras de arte en un marco palaciego.

Espero que esto nos sirva para marcar las diferencias y para que la gente pueda distinguir la grandeza de dos grandes monumentos.