Muchas son las imágenes que la bella piedra arenisca, entre dorada y oscura, nos deja en la ciudad de Úbeda. Esta tarde, y quiero compartirlo con vosotros, al atardecer el sol entre las nubes ha creado un juego de sombras y luces que verdaderamente merece la pena y unido al hecho de ser agosto y de no hacer calor, sino más bien lo contrario, han creado una de las tardes de paseo más hermosas que podíamos disfrutar. Después del temporal siempre viene la calma y en una ciudad monumental como Úbeda la calma es muy hermosa.
Disfrutemos de momentos así, pues en el verano a veces no hay muchos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario